La Fundación Tàpies ha reabierto hoy sus puertas tras dos años de reformas y una inversión de 8,3 millones de euros. Al acto ha asistido Antoni Tàpies acompañado de su esposa, Teresa Barba. Su hijo Miquel, presidente de la institución ha presentado junto al presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, y el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, la renovada sede, fruto de la unión de "responsabilidad cívica, apuesta política y osadía alocada", y ha urgido a las instituciones a aprobar el contrato-programa "para dar estabilidad a las relaciones", a lo que Montilla ha respondido que estará listo antes de verano.
El arquitecto de la reforma, Iñaki Ábalos, ha destacado que su objetivo es que el edificio modernista "recobre la vida y que los "visitantes queden enriquecidos" con la intervención. El edificio estrena 600 metros cuadrados: ha ganado tres salas destinadas a los espacios educativos, de archivo y de exposición documental. Además, se ha construido un nuevo bloque de dos pisos para oficinas en el patio interior en cuya planta baja se sitúa una sala de actos polivalente.
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La familia Tàpies ha acompañado a Montilla y a Hereu a las salas del sótano (que han ganado altura tras la reforma) donde se puede ver una muestra de la colección particular del artista. Obras que Tàpies ha ido atesorando a lo largo de su vida y de cuya importancia dio cuenta hace años el libro El arte y sus lugares, que publicó Siruela. La exposición, de hecho, se titula Los lugares del arte, y comprende obras que abarcan desde el arte egipcio hasta el arte moderno occidental, desde objetos rituales hasta libros científicos, como La Cosmografía Universal del monje franciscano André Thevet. (Pierre l'Huilier, 1975).
En el primer piso se puede ver la exposición Obras de Antoni Tàpies, una selección de piezas creadas por el artista en los últimos veinte años. Aun así, la muestra se inicia con las obras primerizas, de los años 1945-1947.
La que debía ser la estrella de la inauguración, la escultura Mitjó (2010) ubicada en la terraza del pabellón de oficinas proyectado por Iñaki Ábalos, ha visto un tanto aguado su debú ante el público a causa de la lluvia.
La última reforma de la Fundación Tàpies se llevó a cabo en los años 80. La que finaliza ahora tenía como propósito inicial dotar al edificio de los sistemas de evacuación y de seguridad de los que hasta ahora carecía. Al final los trabajos se ampliaron y han terminado por afectar a todo el edificio.