El Barça dejó en El Sadar una muestra meridiana de la indefinición y dudas que le atribulan y que ayer no le permitieron sacar los tres puntos de un campo tan propicio y ante un rival manifiestamente inferior. Ya sucedió ante el Rayo Vallecano y ayer ante Osasuna, el colista que había recibido tres goles en cada uno de los partidos que había perdido, el equipo azulgrana se quedó seco.
La sensación de impotencia que transmitió fue proporcional al berenjenal táctico con el que trató de superar al equipo navarro que, asumida su inferioridad, se dedicó a una esforzada y entusiasta labor de zapa que le valió un punto con un sabor muy diferente al que obtuvo el Barça.
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Rexach prescindió del concurso de Saviola en el equipo inicial ante la sorpresa general. Se daba por descontado que el delantero argentino iba a ser no sólo titular sino que iba a asumir un papel determinante dadas las bajas de Rivaldo y Overmars, lesionados. Pero el técnico del Barça prefirió situar a Luis Enrique junto a Kluivert en posiciones adelantadas, el asturiano como falso extremo izquierdo y el holandés como falso delantero centro. El único que ocupó una demarcación clásica fue Geovanni, en el extremo derecho. El Barça se aseguró la apertura del campo por esa zona y dejó libre el frente izquierdo de ataque. Por allí basculaba Luis Enrique o bien irrumpía Sergi. El problema es que el lateral izquierdo azulgrana también tuvo que vérselas con el argentino Rivero, el extremo derecho de Osasuna y el hombre que más problemas le planteó a la defensa azulgrana.
El Barcelona trató de blindarse en el centro del campo donde el trío formado por Rochemback, Xavi y Cocu estuvo muy arropado, con las otras dos líneas, delantera y defensa, muy pegadas al eje. A medida que fueron pasando los minutos se fue dejando notar la superioridad técnica de los jugadores del Barça pero sus apromixaciones a Unzué fueron muy escasas. Osasuna evitó quedar encajonado en su área. Presionó muy lejos de su guardameta. Y al Barça le costó mantener un caudal de juego suficiente para estresar a la defensa de Osasuna que apenas pasó por un par de momentos de apuro en la primera mitad: un remate lejano de Cocu que deutvo Unzué y, tras un centro de Xavi, un cabezazo de Luis Enrique que, a pesar de estar en inmejorable posición, envió fuera. Eso sí, Bonano quedó en el anonimato más completo porque Osasuna no se asomó prácticamente al área del Barça.
Un par de acciones de Xavi que se multiplicó para robar balones y asistir a Kluivert primero y a Geovanni después avivaron el ritmo ofensivo azulgrana. Pero el Barça volvió a apagarse y acabó descentrado por los cambios que introdujo Rexach que, además de dar entrada a Saviola por Kluivert, relevó a Rochemback y Luis Enrique por dos defensas, Frank De Boer y Coco, que además de trastocar el dibujo del equipo, tuvieron que desempeñar funciones poco habituales. ni siquiera las noticias que llegaron a El Sadar desde Riazor y el Benito Villamarín, espolearon a un Barça que plasmó una absoluta impotencia ofensiva.
FICHA
OSASUNA 0-BARCELONA 0
Osasuna: Unzué; Izquierdo, Cruchaga, Jusue, Yanguas; Puñal, Lekumberri (Aloisi, m.63); Rivero, Montenegro (D.Cano, m.46), Gancedo; y Iván Rosado (Armentano, m.76).
Barcelona: Bonano; Puyol, Andersson, Christanval, Sergi; Rochemback (Frank De Boer, m.68), Xavi, Cocu; Kluivert (Saviola, m.65); Geovanni y Luis Enrique (Coco, m.81).
Árbitro: Ansuategui Roca. Mostró tarjeta amarilla a D.Cano, Luis Enrique, Rochemback y Cocu. El Sadar. 25.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por las víctimas de los atentados en Estados Unidos.
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