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TOUR DE FRANCIA

El británico David Millar se adjudica la decimotercera etapa al 'sprint'

Una fuga en solitario y la lucha entre los 'sprinters', atractivos de la etapa entre Lavelanet y Beziers

El corredor británico David Millar de Cofidis se ha impuesto en la decimotercera etapa del Tour de 2002 disputada entre Lavalenet y Beziers, de 171 kilómetros de recorrido, que se ha resuelto con un sprint reducido de cinco hombres que llegaron escapados a la línea de meta. El estadounidense Lance Armstrong de US Postal continúa un día más como líder de la carrera.

Los Alpes llegarán el martes, tras la jornada de descanso, y el Mont Ventoux, mañana. Ahora, lo que toca es una jornada de transición, un descanso de entreguerras de 177 kilómetros entre Lavelanet y Beziers con tres tachuelas montañosas en los primeros 50 kilómetros y una alfombra descendente hasta el final de la jornada.

Pasaron los Pirineos y de allí sólo salió Armstrong. El estadounidense alzó los brazos en las dos llegadas en alto y dejó la carrera casi terminada a falta de una semana. Con la segunda contrarreloj larga pendiente, a Beloki y a Igor González de Galdeano sólo parece quedarles la esperanza de Los Alpes y la incógnita del coloso Mont Ventoux.

Lo primero se negociará entre el martes y el jueves, tras la jornada de descanso, y lo segundo se dilucidará mañana. Ahora, lo que toca es una jornada de transición, un descanso de entreguerras de 177 kilómetros entre Lavelanet y Beziers con tres tachuelas montañosas en los primeros 50 kilómetros y una alfombra descendente hasta el final de la jornada.

El día, tras lo sufrido y en previsión de lo que se sufrirá, tiene todas las papeletas para una escapada larga, en solitario o en grupo. Una cita para aquellos que no aparecen en las etapas clave y que tienen aquí su oportunidad para lucir patrocinador y facultades. A los líderes, además, les suele convenir siempre una fuga que controle la carrera por sí sola.

No obstante, la ocasión se presenta ideal también para los sprinters y sobre todo para Erik Zabel, líder del Telekom en este Tour y con el maillot de la regularidad recién recuperado. Aparte de la llegada a París, ésta es una de las últimas oportunidades del alemán para lucir su golpoe de pedal. Todo si Armstrong, el patrón, lo permite.

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