El danés Michael Rasmussen, del equipo Rabobank, se ha adjudicado hoy en solitario la séptima etapa de la Vuelta ciclista a España, la primera pirenaica, disputada entre Huesca y Cauterets sobre 190 kilómetros, con un crono de 5 horas, 1 minuto y 14 segundos. Isidro Nozal (ONCE-Eroski) mantiene el liderato de la clasificación general.
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Pese a seguir Nozal de líder y después de una semana de gloria para su equipo, el ONCE-Eroski, la jornada fue de claro dominio de los ciclistas del US Postal. El líder provisional tuvo que asistir a la ofensiva del equipo estadounidense en las rampas del temido Aubisque, de 1.700 metros de altitud. Así, Beltrán y Roberto Heras hicieron añicos el control del ONCE sobre el pelotón. En un par de acelerones, consiguieron dejar atrás a los pupilos, el ex líder Joaquín Rodríguez al frente, de Manolo Sáiz. Se hizo el vacío cuando el bejarano atacó en las rampas de uno de los míticos 'cols' del Tour de Francia.
Heras lo llevaba anotado en su rutómetro. A seis kilómetros de la cumbre, el oxígeno empieza a escasear en el Aubisque y las rampas endurecen las piernas con desniveles del 8 y 9%. Era el momento oportuno. Y el vencedor de la Vuelta de 2000 se llevó consigo a un selecto grupo de siete corredores -entre ellos, el velocista Alejandro Valverde- en su búsqueda por recortar el asfalto que le separaba del jersey oro, Isidro Nozal.
Heras, acompañado en su esfuerzo por Luis Pérez, no se detuvo hasta que alcanzó al colombiano Félix Cárdenas y Oscar Pereiro, líderes provisionales y únicos supervivientes de una escapada que se fraguó en el Alto del Portalet, de segunda.
Nozal, solo ante el peligro
En la cima del Aubisque, el pedaleo del tándem Pérez-Heras se cobró un minuto y 15 segundos de ventaja sobre el líder Nozal, que se quedó sin la protección del resto de su equipo. En la bajada, un extraordinario Nozal pudo neutralizar la desventaja. Rodó como si de la contrarreloj del día anterior se tratara. Allí estaba otra vez Heras, Aitor González, Beltrán, y también el lastimado Oscar Sevilla. A tanto llegó la osadía de Sevilla que se permitió el arranque en pleno carrusel de saltos en las primeras cuestas de Cauterets. El ONCE recuperaba terreno, pero el incansable Luis Pérez y Beltrán volvieron a romper la calma. Alimentado por su ambición, Nozal buscó la estela del jienense, quien buscó entre la empinada carretera un éxito que casi le tiene olvidado.
Entonces, Rasmussen, acostumbrado a sufrir en la montaña ya había llegado primero a la meta, el inquieto Cárdenas, 55 segundos después y cuatro más tarde Beltrán. Frigo cedió 1:17 y el sorprendente Valverde, la joya de la corona como lo llama su mentor Vicente Belda, un puñado de segundos más. Heras, quien encendió la carrera, 1:29; 1:31 Aitor González y 1:40 un desfondado Igor (Sevilla perdió 2:30).
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