El presidente del Múnich 1860, Karl-Heinz Wildmoser, ha sido detenido hoy por su presunta participación en un escándalo de sobornos relacionado con la construcción del nuevo estadio de fútbol de la capital alemana, el Allianz-Arena.
Según informaciones de medios de comunicación alemanes, que no han sido confirmadas oficialmente, Karl-Heinz Wildmoser proporcionó informaciones confidenciales a una empresa de construcción que finalmente ganó la licitación para construir el nuevo estadio de Múnich y recibió por ello un pago de 2,8 millones de euros.
En relación con el escándalo, la policía ha registrado esta mañana las viviendas de Wildmoser y su hijo, así como las sedes del Múnich 1860 y del Bayern de Múnich. El Bayern, según la policía, no está involucrado en el escándalo y el registro sólo tuvo como propósito buscar posibles indicios contra el presidente del Múnich 1860.
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