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La caravana del rally Dakar se despide de Barcelona y llega a Granada

Mañana comienza la verdadera carrera tras este largo enlace de más de 900 kilómetros

La caravana del Rally Dakar 2005 ha llegado a primera hora de la noche a Granada, tras recorrer un largo enlace de más de 900 kilómetros desde Barcelona. Medio millón de aficionados despedían esta mañana a la vigésimo séptima edición del rally en la Ciudad Condal. Mañana comenzará la verdadera carrera: la segunda especial por los terrenos de la base aérea granadina de Armilla.

Barcelona ha dado esta mañana la salida al rally Dakar, con la participación de medio millón de aficionados que han acudido a la plaza España de la capital catalana para despedir a los participantes de la carrera que hoy han partido hacia Granada en un enlace de 919 kilómetros. Tras tres jornadas de verificaciones técnicas y el prólogo de ayer en Castelldefels, las primeras motos empezaron hacia las 9.00 a salir del podio, instalado entre las dos torres venecianas que coronan la plaza España. Son 237 motos, 186 coches y 70 camiones, así como 230 vehículos de asistencia técnica. De los 39 países con representación, España es el segundo país con más participantes, un 13%, sólo superada por Francia (38%).

La salida oficial del rally se inició con la llegada del conseller en cap de la Generalitat, Josep Bargalló, el alcalde de Barcelona, Joan Clos, el secretario general del Deporte, Rafel Niubr, y el concejal de Deportes de Barcelona, Pere Alcober. A su llegada al punto de salida de la carrera, Bargalló y Clos saludaron efusivamente a los últimos motoristas catalanes que salieron del podium, como Josep Linares, Alex Pérez o Jordi Duran. Cuando pasaban algunos minutos de las 11, Bargalló y Clos levantaron, respectivamente, las banderas de Catalunya y de Barcelona para dar salida a los dos primeros pilotos de coches que salieron del podium, uno de ellos Josep Maria Servi.

Primer abandono por robo

Sin embargo, la máxima expectación se concentró cuando dieron la salida a Nani Roma, que en la edición anterior ganó en la modalidad de motos y que este año prueba suerte con cuatro ruedas, un Mitsubishi Montero Evo. En el camnio se han producido multitud de anécdotas y sólo una baja destacada. No es nadie importante para la clasificación general de la prueba africana, pero el francés Denis Comte deberá regresar a su país con la frustración de no haber abandonado tan siquiera el Viejo Continente. Se lo han impedido unos ladrones, que además de robarle todo el dinero y las tarjetas de crédito tras la prueba Súper especial, más complicada de lo previsto por las playas de Castelldefels, también le arrebataron el único documento imprescindible para poder entrar en Africa, el pasaporte.

En el trayecto hasta Granada, un total de 919 kilómetros, casi todos por autopista o autovía, no existía mayor complicación que un control de paso situado en Castellón que a las 18.05 horas comenzaban a atravesar los primeros camiones, mientras algunas motos y coches comenzaban ya a llegar a Granada, la ciudad universal de la Alhambra. El primero de los motoristas en llegar a Granada ha sido Claude Ambrosino (KTM), de Costal de Marfil, seguido por el sueco Bo Hansson (KTM). Sólo desventuras como la de Comte podían arrojar alguna variación en la clasificación de la carrera -sólo el remolque o carga de motocicletas estaba prohibido-, ya que la mayoría de los participantes, sobre todo aquellos que aspiran a luchar por la victoria final, se han tomado la jornada con mucha calma, a la espera de comenzar a atacar en cuanto se pise Marruecos.

Mañana, antes de embarcar a Rabat, los participantes en la carrera deberán afrontar una especial de apenas diez kilómetros de recorrido por las instalaciones de la base aérea militar de Armilla (Granada), escuela de pilotaje nocturno e instrumentación para helicópteros del Ejército del Aire, pero que en otras ocasiones ha resultado más complicada de lo previsto. Después todos marcharán camino de Algeciras pasando por un control en Antequera, para embarcar en un ferry hacia Tánger, desde donde se deberán desplazar por autopista hasta Rabat, adonde arribará por cuarta vez en la historia (1994, 1999, 2002 y 2005) de la más dura carrera por el continente africano.

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