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La justicia alemana investiga a 25 dirigentes, jugadores y árbitros por amañar partidos de fútbol

La Fiscalía lanza una operación policial en 10 Estados alemanes.- Dos árbitros de Primera y otros tantos miembros de la Federación están presuntamente implicados en la trama mafiosa

La trama de sobornos en el fútbol alemán, que comenzó con la confesión de un árbitro presuntamente comprado por la mafia para alterar el resultado de partidos con el fin de hacerles ganar dinero en las casas de apuestas, crece día a día y comienza a revelarse ya como una gangrena muy extendida.

Las autoridades judiciales han lanzado hoy una operación policial en la que han participado más de 150 agentes, que han irrumpido en 32 edificios repartidos por una decena de Estados alemanes. No se han realizado arrestos, pero sí se han recogida pruebas sobre la investigación, según ha informado la Fiscalía de Berlín en un comunicado oficial.

En total hay 25 personas investigadas bajo la sospecha de haber cometido acciones para manipular el resultado de diez partidos de la Primera, Segunda y Tercera división de la Liga alemana, y uno más de la Copa, en 2004. Entre ellas hay cuatro árbitros —dos de ellos de Primera, Robert Hoyzer y Juergen Jansen— y 14 jugadores de divisiones inferiores —entre ellos, cinco de Segunda— y al menos dos funcionarios —Felix Zwayer y Dominik Marks— de la Federación Alemana de Fútbol (DFB).

La trama se deslía a partir de la confesión de Robert Hoyzer, de 25 años, presuntamente comprado por una organización mafiosa dirigida por tres hermanos croatas que regentan un café en el centro de Berlín. Hoyzer se inventó dos penaltis y expulso al delantero del Hamburgo en una eliminatoria de Copa jugada el pasado mes de agosto, de forma que el Paderborn, equipo de Segunda B, pudo dar la sorpresa, remontar un 0-2 y clasificarse con un 4-2.

Las empresas de apuestas denunciaron ante la federación y la policía de Berlín lo que sospechaban que era una estafa. La DFB se lavó las manos y actuó según el principio de "lo que no debe ser no puede ser", pero parece que va a ser que sí. El Padernborn ha anunciado esta semana que su capitán, Warerink, recibió 10.000 euros antes del comienzo del partido de "un hombre de aspecto meridional". En Alemania, las primas por ganar se consideran sobornos. El Hamburgo exige ahora la repetición del partido y, si lo gana, jugar las siguientes eliminatorias contra los rivales del Padernborn.

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