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Bonds ya es el rey de los 'home runs'

La celebración del jugador de los Giants, investigado por consumir esteroides, marcada por las ausencias

San Francisco (EEUU)

El jardinero de los Gigants de San Francisco, Barry Bonds, se convirtió ayer en el nuevo rey de los home runs en la historia del béisbol profesional de las Grandes Ligas después de haber pegado el número 756 para superar la marca del legendario Hank Aaron.

El home run de récord lo pegó Bonds en la parte baja de la quinta entrada contra el abridor zurdo Mike Bacsik, de los Nacionales de Washington, cuando tenía la cuenta en 3-2 y envió la pelota por encima de la valla del jardín derecho y dejó en marcador parcial en 5-4 favorable a los Gigantes.

Bonds, de 43 años, observó como se iba la pelota con los brazos en alto y luego comenzó a aplaudir mientras corría las bases para ser recibido en el home por el resto de los jugadores, entrenadores y directivos de los Gigants, mientras los fanáticos puestos en pie lo ovacionaron sin cesar. Luego llegó la familia, encabezada por su madre, esposa e hijos a los que abrazó y más tarde llegó su padrino el legendario Willie Mays, al que también abrazó.

De inmediato comenzó el breve acto de celebración del logró histórico que había conseguido, sin la presencia del comisionado del béisbol profesional de las Grandes Ligas, Bud Selig, que prefirió quedarse en Nueva York para reunirse con el investigador del escándalo del consumo de esteroides, al que está relacionado el nombre de Bonds.

Tampoco estuvo presente Aaron, a quien batió la marca, pero si le dedicó un breve mensaje a Bonds por ser el nuevo rey de los home runs y en el mismo le felicitó por lo conseguido, mientras que recordó que se había sentido orgulloso de haber tenido en su poder la histórica marca durante 33 años.

Aaron, un crítico del consumo de sustancias prohibidas en el deporte del béisbol profesional, desde el principio dijo que no iba a estar cuando Bonds batiese su marca y cumplió con su palabra, pero sí le ofreció el mensaje grabado. "Al igual que sucedió cuando en 1974 logre la marca y sirvió de aliciente para muchos jóvenes de luchar por ver cumplidos muchos sueños, espero que suceda lo mismo con la que hoy se ha conseguido", agregó Aaron.

Luego tomó la palabra Bonds para darle las gracias a todos los aficionados de los Gigants por el apoyo recibido a los directivos, a su familia y se emocionó cuando miró al cielo y se lo dedicó a su padre después de golpear con fuerza el suelo con su casco. "Lo he conseguido", fueron las primeras palabras que dedicó Bonds al comenzar su breve discurso de celebración, que al final sólo sirvió para dar las gracias a todos, incluidos a los jugadores de los Nacionales por "la paciencia" de aguantar unos minutos sin jugar mientras completaban el acto.

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