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COPA DEL REY | BARCELONA 5 - CULTURAL LEONESA 0

La pandilla se divierte

Bojan encarrila un partido que empezó con un juego muy espeso y acabó en goleada y fiesta

El equipo estaba bien pensado y tenía buena pinta, mezcla de veteranos y chavales, pero los jugadores emponzoñaron la idea en el inicio. Bipolar, el Barcelona jugó mal la primera parte y muy bien la segunda. ¡Qué les diría el entrenador en el descanso!, pensaron muchos, porque los mismos parecieron distintos. Hubo más goles que fútbol anoche en el Camp Nou. Pecados de juventud, seguramente. Medio equipo no pasaba de los 21 años. Chavales y tímidos, les costó empezar la fiesta. Como incómodos, como si les hubieran acabado de presentar, les costó soltarse. Empezó aburrido y terminó en fiesta. La pandilla, en el campo y en la grada, lo pasó bien, el equipo goleó y pasó ronda que, al final, es de lo que se trata.

Barcelona 5 - Cultural Leonesa 0

Barcelona : Pinto; Alves, Márquez, Puyol (Messi, min. 61), Maxwell; Sergio Busquets, Jonathan dos Santos, Iniesta (Xavi, min. 67), Jeffren (Fontàs, min. 59), Pedro y Bojan.

Cultural Leonesa: Calzado; Cerveró, Pereira, Salva, Roberto Carlos; Denis, Abel Segovia, Chema Mato (Bandera, min. 70), Ferran; Yahvé (Richar, min. 61) y Jito (Suárez, min. 61)

Goles : 1-0, min. 52: Bojan. 2-0, min. 54: Bojan. 3-0, min. 64: Pedro. 4-0, min. 66: Messi. 5-0, min. 75: Xavi.

Árbitro: Ayza Gámez (comité valenciano). Amonestó con cartulina amarilla a Cerveró (min. 39) y Salva (min.57). Incidencias: partido de vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, disputado en el Camp Nou ante 26.322 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Robert Enke, portero internacional alemán que jugó en el Barcelona en la temporada 2002-03, fallecido hoy a los 32 años. También se homenajeó la figura de César Rodríguez, máximo goleador de la historia del Barcelona.

Debe ser difícil para los jugadores del Barcelona salir tensionados cuando el partido sobra y el rival piensa lo mismo. Los jugadores de la Cultural parecieron más preocupados de llevarse un buen recuerdo del Camp Nou en sus cámaras de vídeo que del marcador, aunque durante la primera parte defendieron con orden. Pero cuando andas pidiendo camisetas antes de salir al campo, es evidente que no acudes dispuesto a pelear por dar la sorpresa, te basta con ser honrado para volver a casa tan contento. Y te caes a la que te empujan. El problema es que ayer tardaron en darles un empujón.

Guardiola le guardó el partido a Márquez para que cogiera minutos, convencido de que el mexicano está en lo cierto y es eso lo que necesita para ponerse a tono. Sorprende verle jugar con corsé, él que siempre tuvo la cintura ágil para salir con la pelota. A partir de ahí se atrancó el equipo, contagiado de la poca soltura en el primer pase. Probablemente, hubiera bastado que el primer tiempo lo jugaran Puyol, Busquets e Iniesta, ellos solos; hubiera acabado igual: al descanso, 0-0. La Cultural perdió siempre el balón ante el capitán, así que Pinto ni intervino, se bastó Busquets para barrer la medular e Iniesta para arrinconar a los rivales. A partir de ahí, nadie forzó el paso. Se escaquearon los niños de hacer los deberes y en 45 minutos solo tiraron a puerta una vez: Bojan, y de lejos, flojo y mal, en el minuto 39. El detalle es solo la consecuencia de una primera parte jugada a cámara lenta, con un ritmo de circulación bajísimo, de mucho transportar y poco pasar y ofrecerse al pase. Algo dijo el profe en el descanso, porque espabilaron.

El público, juvenil y agradecido, no protestó nada. Y bien que pudo. Por menos, a Chigrinski le crujen. Icono de parte de la hinchada, Bojan, contó siempre con la complicidad en la grada, de principio a fin, cuando jugó mal y por supuesto, cuando hizo de Bojan y metió goles. Jugador de área, siempre ha vivido de eso porque siempre entendió más el final del juego que el juego en sí. Y no es fácil, aunque los goles se los marques a la Cultural Leonesa. Dos goles son dos goles y sirvieron tanto para homenajear a César, el legendario goleador leonés del Barça, como para encarrilar el partido, que terminó en goleada. Marcaron Pedrito, Messi y Xavi y la grada hizo la ola y animó al Alcorcón, cuando el Barça ya goleaba. La pandilla se lo pasó en grande.

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