La tarjeta amarilla que Andrés Iniesta vio en el partido de ida de la Liga de Campeones ante el Shakhtar Donetsk, en el Camp Nou el pasado 6 de abril, podría costarle cara al medio del Barcelona. Uno de los cerebros del equipo que dirige Pep Guardiola podría perderse el primer encuentro de las semifinales de la Champions contra el Madrid, que se disputará la próxima semana. Será el tercero de una serie de cuatro. El primer clásico ya se jugó el sábado (1-1 en el Bernabéu); el segundo será mañana y decidirá al campeón de la Copa del Rey.
Según supo ayer el club azulgrana, el comisario del encuentro contra el conjunto ucranio presentó una propuesta de sanción ante el Comité Disciplinario de la UEFA que debe resolverse mañana. Considera que la tarjeta pudo haber sido forzada con el objetivo de cumplir el partido de suspensión por acumulación de amarillas en el de vuelta, como así ocurrió. Iniesta, el único jugador azulgrana amonestado en aquel encuentro, que terminó 5-1, vio la amarilla en el minuto 59. Además, marcó un gol y fue declarado el mejor jugador del partido.
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El Barça presentó anoche alegaciones ante la UEFA y, asegura, "confía en la solidez de los argumentos expuestos en el pliego de alegaciones, basados en la buena fe de la acción protagonizada por Iniesta y en la desproporción de las medidas disciplinarias propuestas". En esas alegaciones, el Barça se basa en anteriores casos, que se han producido esta misma temporada, cuya sanción ha sido de un partido ?el partido de sanción necesario por acumulación de tarjetas? y una multa económica de 20.000 euros, por entender que se ha forzado la amarilla.
Además, existe el precedente del Real Madrid, que recibió una sanción ejemplar también este curso después de que dos de sus jugadores forzaran dos amarillas para cumplir el partido de sanción al siguiente encuentro, y lo hicieran a instancias de su técnico. Así lo entendió la UEFA. Fue en el partido de Champions contra el Ajax, el penúltimo de la fase de grupos. Xabi Alonso (m. 87) y Sergio Ramos (m. 90) vieron la amarilla en los últimos compases de un encuentro que el Madrid ganó 0-4. Ocurrió después de la polémica actuación del técnico y otros compañeros del equipo. José Mourinho fue sancionado con dos partidos de suspensión, el segundo de los cuales, supeditado a un periodo de vigilancia de tres años, solo cumplirá en caso de demostrar mala conducta en el futuro. Además, recibió una multa de 40.000 euros, que finalmente quedó en 30.000.
El Madrid fue también multado con 100.000 euros. Alonso y Ramos, los amonestados, fueron sancionados con 20.000 euros cada uno; y Dudek y Casillas (el primero fue el que trasladó la consigna del entrenador a Casillas para que éste la comunicara a Ramos), con 5.000 y 10.000 euros respectivamente. Pero ningún jugador fue sancionado con otro partido extra.
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