El gobernador civil de Asturias ha autorizado el funcionamiento de la Asociación Asturiana de Pintores y Escultores, que se moverá en el ámbito de diversos fines asistenciales, culturales y representativos.Según el oficio del Gobierno Civil, entre los fines asistenciales de la asociación figura la búsqueda de formas de organización, directamente o a través de otras personas o entidades, de un sistema de asistencia médica para sus asociados y de prestaciones para casos de invalidez, viudedad, orfandad y jubilación, y la gestión de becas, alquiler de talleres y constitución de un economato para la venta de materiales necesitados por sus asociados.
Entre los fines culturales de la Asociación Asturiana de Pintores y Escultores figura la difusión y reconocimiento del área de la cultura asturiana en la sociedad, promoviendo, con los medios a su alcance, conferencias, seminarios, folletos, boletines, libros, fotos y ediciones numeradas de obra gráfica, dedicando especial atención a aquellas corrientes artísticas que encuentren más difícil difusión a través de los cauces habituales.
Los fines representativos de la asociación procurarán estudiar y buscar formas de defender los intereses de los asociados, velando por el prestigio de la profesión y tratando de encontrar fórmulas para representar a los artistas ante organismos públicos y privados, que tengan atribuciones para decidir en materias artísticas, culturales, educativas y urbanísticas, entre otras.
La asociación procurará, también, brindar asesoramiento a sus asociados y promover estudios de las cuestiones jurídicas y económicas que se relacionen con los derechos sobre la obra de arte, su difusión, circulación y producción. Consciente de sus actuales limitaciones, la asociación estudiará y hará gestiones para intentar conseguir la creación de un colegio profesional o corporación de Derecho público, oficialmente reconocido por el Gobierno, que serviría para cumplir con mayor propiedad los fines que, de momento, la Asociación Asturiana de Pintores y Escultores pretende gestionar.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de julio de 1976