En un encuentro jugado a todo tren por el cuadro alavesista, el equipo de Joseíto infligió un severo correctivo al Levante (6-0), en el que debutaba como entrenador Alvaro. La ofensiva local desbarató todo intento de contención del rival que sólo aguantó un tiempo. Baena y Zuloaga pusieron en franquicia el partido en su primera mitad. Luego, festival del Alavés y debacle absoluta del conjunto valenciano. Cuatro goles más, logrados por Marín, Valdano, Vidal y Urquía, rubricaron la abrumadora superioridad local sobre el terreno dejuego. A falta de nueve minutos, Joseíto hizo debutar en el marco a un joven portero, Garmendia, de dieciocho años, típico producto de la inagotable cantera vasca. Mal, muy mal el Levante, que dejó, una pobre impresión.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de abril de 1977