Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un policía muerto y otro herido en un atraco frustrado

Un cabo de la Policía Nacional resultó muerto y un número gravemente herido, como consecuencia de un atraco frustrado que tuvo efecto, en la mañana de ayer, en una sucursal barcelonesa del Banco Hispano Americano. Un transeúnte también sufrió una leve herida en sedal en un muslo.

Sobre las once y media, tres individuos armados -dos hombres y una mujer- penetraron en la mencionada entidad bancaria, sita en calle Castillejos, mientras otros dos -un hombre y una mujer- permanecían en el exterior. Todos ellos iban armados con pistola o bien, caso del hombre que permaneció en el exterior, con metralleta.

Al iniciarse el atraco sonó la alarma situada en la Jefatura Superior de Policía. Un coche-patrulla se dirigió rápidamente al lugar de los hechos. Fue recibido con fuego de ametralladora y pistola por parte de la pareja situada en la puerta del banco. El cabo jefe de la dotación del vehículo, Fernando Ramírez Sánchez, cayó mortalmente herido, mientras el número Antonio García García resultaba con gravísimas heridas en el hemitórax.

Los atracadores huyeron a pie, abandonando un saco donde habían depositado ya medio millón de pesetas. Unos disparos de pistola efectuados por uno de los atracadores desde el interior del banco hirió levemente, en sedal, es decir, sin penetrar, a una transeúnte, Manuela Godoy Esteban, que se dirigía al banco.

En fuentes responsables se apuntó anoche que algunas de las características del asesinato y del atraco frustrado apuntaban hacia una posible motivación terrorista de los hechos.

Sin noticias de los autores

La inmediata operación policial montada a raíz del tiroteo no había producido resultados positivos anoche, por lo que proseguía con intensidad. Tampoco se habían producido noticias sobre la identidad de los cuatro individuos armados que se apoderaron de 97.000 pesetas en las oficinas de una empresa constructora, sita en la avenida de Madrid, a falta de los cuatro millones de la nómina, que aún no habían llegado. Asimismo, se desconocía quiénes fueron los tres individuos armados que se apoderaron de millón y medio de pesetas y el revólver del guarda-jurado en la sucursal de la Caja de Ahorros del número 327 de la calle Padilla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de marzo de 1979

Más información

  • Un transeúnte resultó herido en un muslo