Un juez federal norteamericano condenó el viernes a cadena perpetua a dos exiliados cubanos, por el asesinato del líder de la oposición democrática chilena, Oriando Letelier, cometido en Washinton en septiembre de 1976.Guillermo Novo Sampol y Alvin Ross Díaz, como ejecutores materiales del crimen, recibieron la pena máxima: dos sentencias consecutivas de prisión perpetua, una por el asesinato de Letelier y otra por el de su ayudante, Ronnie Moffit, que viajaba con él en el automóvil cuando hizo explosión la bomba colocada por los cubanos.
Un tercer procesado, Ignacio Novo Sampol, fue condenado a ocho años de cárcel por perjurio y ocultar información a la justicia. La condena impuesta a Michael Townley, el agente de la policía política chilena que accedió a colaborar con los investigadores M doble asesinato, no será hecha pública hasta dentro de dos o tres semanas.
Entre gritos de los familiares presentes en la sala del tribunal, los tres condenados leyeron un manifiesto en el que acusaron al Gobierno norteamericano de intentar «destruir» el movimiento cubano anticastrista.
Otros dos cubanos implicados en el asesinato de Letelier no han podido ser detenidos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de marzo de 1979