Los presidentes de Estados Unidos, Jimmy Carter; de Egipto, Anuar el Sadat, y el primer ministro de Israel, Menahem Begin, firmarán mañana, lunes, el tratado de paz entre Egipto e Israel en la Casa Blanca, en Washington. Este histórico acuerdo abre una etapa en Oriente Próximo, cuyos principales interrogantes son la actitud de los países del Frente de Rechazo Arabe, opuestos al tratado, y de la Unión Soviética, que ayer envió precipitadamente a su ministro del Exterior a Damasco.La inesperada llegada de GroMiko a la capital siria ha causado gran inquietud en Israel, que no esperaba una reacción tan rápida por parte de la URSS ante la «paz americana».
En los medios políticos israelíes consideran esta visita como un intento de reforzar la credibilidad de Moscú entre los países árabes opuestos al acuerdo egipcio- israelí. No descartan que Gromiko prometa incrementar la ayuda militar y política a los países del Frente de Rechazo y a la OLP.
Páginas 2 y 3
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de marzo de 1979