El mayor acierto en el remate supuso al Getafe alzarse con el triunfo ante un Celta conservador y premioso de cara a la portería contraria. Durante la primera parte las fuerzas se nivelaron y el Celta puso en aprietos al Getafe, con un juego predominante en centrocampismo. La efectividad rematadora del Getafe en el segundo tiempo fue suficiente para obtener dos tantos y con ellos asegurarse un triunfo que, a primera vista, no fue tan fácil. El Celta no tuvo demasiada suerte en la primera parte, en la que jugó mejor que el Getafe y en la que gozó de mayores oportunidades.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de abril de 1980