Cuarenta personas que el pasado día 28 salieron en dos embarcaciones de la costa oriental de la República Dominicana con el propósito de llegar clandestinamente a Puerto Rico han sido dadas por desaparecidas, tras el naufragio de los dos pequeños navíos. Tan sólo dos personas consiguieron salvarse, uno de los capitanes, que se encuentra escondido por temor a represalias, y la joven de veintidós años Rosalina Mota, que informó del desastre a las autoridades. Según su versión, el temporal hizo zozobrar su embarcación cuando habían optado por volverse, y la misma suerte debió correr la otra.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de abril de 1980