Los países del Pacto de Varsovia son favorables a un acuerdo sobre la cuestión de los euromisiles "que lleve al Este y al Oeste a renunciar a todos los tipos de armas de alcance intermedio dirigidas contra objetivos europeos". Este es el punto principal del comunicado publicado ayer tras la conclusión de la reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de los países del Pacto de Varsovia.A propósito de las negociaciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética que acaban de comenzar en Ginebra, los ministros reunidos en Bucarest han pedido "que sea tenido en cuenta todo el armamento nuclear de alcance medio estacionado en Europa, es decir, los euromisiles y los portaviones nucleares, así como todos los factores que determinan la situación estratégica del continente ".
Los ministros expresaron tambien su "profunda inquietud" por la doctrina estratégica sobra la "posibilidad y la admisibilidad de una guerra nuclear limitada en Europa". A este respecto, el comunicado afirma que los países del Pacto de Varsovia "no han tenido y no tendrán otra doctrina que no sea la de la defensa y no buscan ni buscarán Jamás la superioridad militar".
Concluyendo, el comunicado lanza un llamamiento a la continuidad del "diálogo político entre los Estados", señalando que "por difíciles que sean los problemas Internacionales, no existe nada que no pueda ser resuelto por medio de la negociación".
Según informa Félix Bayón desde Moscú, habitualmente la reunión de los ministros de Defensa del Pacto de Varsovia tiene lugar a continuación de la del Coimité de Ministros Asuntos Exteriores, pero en esta ocasión las sesiones han sido simultáneas. En medios occidentales de Moscú se rumorea que el Kremlin pretende explicar a sus aliados su política exterior y militar en relación con las conversaciones sobre el desarme que tienen lugar en Ginebra.
Mientras tanto, el responsable de la diplomacia soviética, Andrei Gromiko, comenzó ayer una visita oficial a Rumania que tiene especial importancia para la coherencia del bloque euroriental porque este país sufre, junto a Polonia, una de las más desastrosas economías del Pacto.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de diciembre de 1981