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Destruida la casa de Flotidablanca en Murcia

En la indiscriminada ola de derribos que desde la dictadura hasta la actualidad viene padeciendo en sus centros históricos toda la región murciana, hay que aiíadir el increíble atropello cultural que se está consumando con la casa de Floridablanca, ministro ilustrado de Carlos III. Hace más o menos un ano, parece ser que Bellas Artes aprobó un proyecto de readaptación interna del edificio, siempre que se conservasen las fachadas. Una vez derribado el interior de la casa, sin proteger debidamente el exterior, parte de éste se vino abajo y, a continuación, se derribó conscientemente lo que restaba.Las obras posteriores no se están supeditando para nada a la traza del edificio. A la obra en construcción se le ha añadido en la planta noble un número de balcones superior al primitivo; un entresuelo que antes no existía; un segundo piso con balcones, en vez de sus ventanas rectangulares, y se ha falseado la altura original de las diferentes plantas. Todo ello es perceptible, porque las conocidas como casas de Floridablanca (mandadas a construir por el político para su familia y reflejo de su aceptación de la estética neoclásica) son dos edificios gemelos, uno de los cuales malamente aún se conserva, lo que hace posible una reconstrucción idéntica a lo destruido.

Los edificios son -o eran- obra de Ramón Berenguer (m. 1812) y estaban concebidos con una dimensión que afectaba tanto a la calle de Ceballos como a la hoy devastada plaza de San Juan.

Los pocos edificios de interés ambiental que se conservan en Murcia están en tan mal estado que pronto no quedará ni la muestra de lo que fue esta ciudad. Asimismo, están en peligro inminente las partes antlguas de Cartagena, Lorca, Mula, etcétera.

es profesor de Historia del Arte en la Universidad de Valencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de febrero de 1982