Una vez más, las distintas comunidades y órdenes religiosas cristianas, tanto en nombre propio como en el resto de los ciudadanos de pueblos hispanoamericanos, como El Salvador (sobre todo), Guatemala, Bolivia, Argentina y Chile, denunciamos públicamente la continua persecución y martirio de que somos objeto. Nadie es ajeno al drama que con tanta virulencia se viene recrudeciendo últimamente tanto en Guatemala, como en El. Salvador, apoyada. en su totalidad esta última Junta Militar de extrema derecha, totalitaria y anticristiana, por el Gobierno y Administración Reagan, quienes, con su proceder, desafían así al mundo entero, que lucha y trabaja en defensa de los derechos humanos.Damos las gracias tanto a Felipe González, por sus acertadas manifestaciones y denuncia de estos hechos, como a Julio Cortázar, por sus dos articulos aparecidos el 20 y 21 a/c en Diario 16, en los que, además de señalar la implicación de EE UU en estas masacres, tratan de ocultar, a través de los medios informativos, por medio del soborno, la realidad de los hechos y colocando en su lugar otros problemas políticos de menor alcance, como bien pudiera ser la crisis polaca, aunque, naturalmente, tampoco nos sustraemos. Pedimos al democrático Gobierno español que siga el ejemplo de México y Francia en el terreno diplomático. Dios castigará a los tiranos y sus cómplices, quienes, pagarán caro su crimen. /
Superior de Comunidades Cristianas para Latinoamérica y Amnistía Internacional.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de febrero de 1982