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Críticas a Hemingway como corresponsal de guerra

Ernest Hemingway fue negativo como corresponsal de prensa, propagandista e intérprete de nuestra guerra civil, afirmó ayer el profesor Ramón Buckley, de la Universidad de California del Sur (Estados Unidos).

Buckley, en su ponencia presentada en la cuarta sesión del primer congreso internacional sobre Hemingway, manifestó que éste, contrariamente a la opinión general, fue un "aventurero intelectual", y su conducta en España, absolutamente insólita y, en cierta medida, negativa. "Hemingway", subrayó Buekley, "vino a España a conocerse a sí mismo, y fue uno de los escritores de la tercera España, o sea, extranjeros como Malraux, Koestler, Orwell y otros, a quienes es preciso revalorizar". Estos "escritores de la tercera España", según Buckley, fueron "los últimos renacentistas, verdaderos condottieri, hombres de acción intelectual, política, guerrera y moral, de quienes la izquierda y la derecha recelaban por igual, porque no eran ideólogos ni militantes".

"Eran", definió Buckley, "improvisadores, hombres de verdadera proyección universal, para quienes la guerra era un fenómeno exclusivamente personal". Según Buckley, Hemingway sólo fue verdadero corresponsal de guerra en el frente de Teruel.

Por quién doblan las campanas, la gran novela hemingwayana de la guerra civil española, "sólo es válida si se considera como una epopeya totalizadora de la contienda civil, no como una novela, porque sólo así se justifican sus múltiples distorsiones y errores", afirma Buckley.

"Es un libro que no pertenece ni a la literatura española ni a la de lengua inglesa, sino a la literatura de la guerra civil española", concluyó. La sesión terminó con la proyección de la película documental Tierra española, en la que Hemingway cooperó activa y personalmente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de junio de 1984