Se cuenta que en los primeros meses de la Quinta República, a finales de 1958, la nueva Administración francesa descubrió un organismo público encargado de canalizar las ayudas oficiales y privadas a los damnificados por unas inundaciones que se habían registrado a finales del siglo pasado. Durante más de sesenta años, el organismo había contado con unas dependencias, Unos funcionarios y unas asignaciones para gastos de material.Los organismos autónomos que pueden desaparecer o ser refundidos en España alcanzan la cifra de 79, según un proyecto de ley elaborado por el Ministerio de la Presidencia. Las razones que inspiran su desaparición o su rendición son bien sencillas: han quedado sin funciones -aunque con funcionarios- bien sea por las transferencias a las comunidades autónomas o por las mismas reformas internas de los ministerios.
28 de junio
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de junio de 1984