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El Instituto Nacional de Estadística detecta un paro superior en el 3,36% a sus últimas cifras publicadas

La última cifra de parados publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) era un 3,36% inferior a lo que una posterior comprobación ha detectado. Esta revisión ha consistido en repetir 6.507 entrevistas de las 60.000 realizadas cada trimestre. Si sus resultados se extendían al conjunto de la encuesta de población activa (EPA), el número de desempleados durante el cuarto trimetre de 1984 habría sido mayor en 96.405. El paro estimado se colocaría así en 2.965.605 personas. Sin embargo, el INE no corregirá la cifra oficial, porque considera habituales tales desviaciones.

La encuesta de población activa (EPA) del último trimestre de 1984 arrojaba 2.869.200 desempleados, con aumento de 158.800 sobre julio-septiembre. Tan fuerte incremento sorprendió en medios oficiales y privados, donde se acrecentaron las críticas en el sentido de que quizá las estadísticas no reflejan bien la realidad. Pero el INE ha repetido posteriormente 6.507 entrevistas, entre las 60.000 visitas que realiza cada trimetre a las familias, y ha obtenido como resultado que en la primera ocasión se declaraban paradas 632 personas y en las entrevistas repetidas su número ascendía a 654.La última EPA publicada por el INE, que dará a conocer en las próximas semanas la relativa al primer trimestre del presente año, estimaba la existencia de 27,7 millones de personas en edad laboral (más de 16 años). De ellas, 13,2 millones eran considerados activos, 14,18 millones inactivos y había otros 297.800 contadas aparte (los jóvenes que cumplen el servicio militar). A su vez, los 13,2 millones de activos eran divididos en 10,27 millones de ocupados en sentido estricto, casi otros 2,87 de parados y 88.800 de activos marginales.

La posterior repetición de 6.507 entrevistas indica una subestimación en las cifras de paro del 3,3%. También estaba infravalorado el número de inactivos, que en las entrevistas originales eran 3.362, y en las repetidas, 3.432. Es decir, que las comprobaciones del INE detectan la existencia de un 2% más de inactivos. Por el contrario, entre los ocupados reflejados en los últimos datos publicados se ha observado una sobreestimación del 3,77%; de los 2.437 que se declaraban ocupados, sólo 2.349 declararon estar en dicha situación al ser entrevistados de nuevo.

'Control de calidad'

Preguntadas por estos hechos, fuentes del INE señalaron que resulta habitual, como también que el instituto no revise luego las cifras oficiales a la luz de las comprobaciones. Su explicación radica en que cuantas más personas aparezcan en una encuesta, con mayor aproximación se ajustarán sus resultados a la realidad. Así, las comprobaciones, por minoritarias, se conciben como un control de calidad, no como una revisión de la encuesta principal.Los resultados de la EPA se basan en las respuestas recogidas por el instituto a lo largo de tres meses en una muestra de 60.000 viviendas, de las cuales 10.000 son renovadas cada trimestre. En ellas, son consideradas en paro las personas que, entre otros requisitos, "busquen trabajo remunerado haciendo gestiones de cualquier naturaleza para conseguirlo". Quienes se sientan en condiciones de trabajar y quisieran hacerlo, pero no busquen trabajo, aparecen como "inactivos".

"Trimestralmente", explica el propio INE la práctica de las comprobaciones en su publicación Encuesta de población activa, "se selecciona una submuestra en cuyas viviendas se repite todo el proceso de recogida de datos mediante un equipo de agentes especialmente instruidos. Los datos proporcionados por esta submuestra permiten evaluar la magnitud de los errores habidos en cobertura de viviendas y personas".

Fuentes del INE han afirmado que las entrevistas repetidas suelen arrojar por lo general mayor paro que las originales, debido a que algunos entrevistados cambian de actitud al ver que les visita "un señor de corbata", llegado de Madrid y a los pocos días de haber respondido a otro "menos serio".

En el tercer trimestre, la repetición de 6.153 cuestionarios reveló un paro superior al 11% respecto a las cifras publicadas; frente a las 572 personas que se declararon paradas ante el entrevistador habitual, el "especialmente instruido" detectó 637. Igualmente, en el cuarto trimestre de 1983 la subestimación del paro en las entrevistas originales había sido del 14%, en una submuestra de 6.756 personas. Hace casi una década, alguna de las comprobaciones llegó a arrojar una infravaloración superior al 20%, lo que se atribuye al efecto de la ley de los grandes números (entonces el desempleo no llegaba al millón de personas).

Fiabilidad de la encuesta

La EPA es más fiable para los expertos que las demandas de empleo registradas en el Instituto Nacional de Empleo (Inem), pese a que éstas son publicadas mensualmente y con mayor rapidez (a finales de marzo pasado contabilizaban 2.681.987 desempleados). En opinión de técnicos que conocen su diseño, está poco afectada por la economía oculta, quizá menos que los propios registros de demandas de empleo. Los mayores niveles de paro apuntados por las repeticiones de encuestas parecen apuntar en esta dirección, aunque las fuentes consultadas del INE subrayaron que no hay datos suficientes para afirmar esto.Frente a la mistificación de las cifras de paro de la EPA, cabe recordar que se trata de una encuesta. Técnicamente, su grado de confianza es del 95%. Esto significa que, cuando en el tercer trimestre de 1978 daba 1.014.000 parados (por primera vez sobrepasaba el millón), el verdadero desempleo sería de 993.000 a 1.035.000 personas; y de cada 100 veces que se repitiera la investigación señalando familias diferentes, en 95 ocasiones se obtendrían cifras entre 993.000 y 1.035.000.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 1985

Más información

  • Revisión de 6.507 entrevistas en que se basó la encuesta de población activa del cuarto trimestre de 1984