Los ministros de Agricultura de los países miembros de la Comunidad Económica Europea (CEE) continuaron ayer en Luxemburgo las difíciles negociaciones para fijar los precios agrícolas durante la campaña 1985-1986, con la aparente voluntad de llegar rápidamente a un acuerdo.No obstante, en la sesión negociadora de la mañana del sábado, los diez no lograron encontrar una salida a la crisis en la que se encuentran tras tres días de negociaciones. El presidente italiano del Consejo de Ministros, Filippo María Pandolfi, desplegó una intensa actividad para intentar llegar a un acuerdo, básicamente sobre la cuestión clave de un descenso sin precedentes en el precio de los cereales, aspiración que comparten Francia y el Reino Unido y en la que no está de acuerdo la República Federal de Alemania.
Mientras Francia y el Reino Unido intentan aproximar los precios europeos a los mundiales, menos elevados, la RFA quiere proteger la renta de sus productos fijando precios de garantía idénticos a los del año anterior.
Sobre los otros productos, las posiciones de los diez se encuentran más próximas. En cualquier caso, el ministro británico de Agricultura, Michael Jopling, declaró ayer que los países miembros de la CEE no deberían sobrepasar el tope de 20.000 millones de ECU (unidad de cuenta europea, unos 2,7 billones de pesetas).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 1985