La presencia de Ronald Reagan en España durante los próximos días se ha convertido en uno de los viajes más controvertidos de los realizados a este país por presidentes norteamericanos. Lejos de las calurosas y populosas bienvenidas que en tiempos del mandato del general Franco se tributaron a figuras como Eisenhower, Nixon y Ford, y la brindada al demócrata Carter -ya en la transición-, el viaje del actual presidente republicano de Estados Unidos es recibido con ciertos recelos por la población española, según se refleja en el sondeo realizado por EL PAIS.Así, más de la mitad de los encuestados -un 65%- manifiesta no estar de acuerdo con que la política económica del presidente Reagan favorezca el progreso de los países poco desarrollados, como es el caso español. Aunque los votantes más numerosos que comparten esta opinión sean los comunistas -un 84%-, destacan las respuestas de los votantes de CiU -74%-, PRD -67%-, PSOE -72%- y las de Coalición Popular, un 50%. En esta postura se agrupan mayoritariamente los jóvenes menores de 24 años -80%- al lado de quienes poseen un alto nivel -84%- de educación.
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Por encima de ese porcentaje medio figura el índice -74%- de quienes no creen que la política armamentista acometida por Reagan favorezca las relaciones pacíficas entre las naciones. Socialistas -83%- y comunistas -87%- encabezan esa opinión, seguidos por nacionalistas vascos -75%- y suaristas -73%-, siempre dentro de niveles de educación medio -81%- o alto -79%-, aunque pertenezcan mayoritariamente -91%- a edades comprendidas entre 18 y 24 años.
La vinculación expresa de España al área occidental, en la que EE UU ejerce un poder indiscutible, no vincula de una manera determinante la opinión de los encuestados sobre el grado de lealtad y amistad hacia nuestro país.
Del bienvenido mister Marshall de la posguerra como único oxígeno contra el aislamiento internacional se ha retrocedido al corto 16% de quienes creen que EE UU y su presidente Reagan son unos leales y sinceros anúgos de España. Porcentaje excepcional en la medida en que es infenor, incluso, al de quienes no saben o no contestan (20%).
Destacan en esta consideración los nacionalistas de CiU con un 75%, superados tan sólo por los comunistas (91%), mientras en el otro extremo se sitúan los votantes de un partido muy cercano a CiU, como es el PRD de Roca y Garrigues -un 23%-, junto a los de Coalición Popular, que les aventajan sólo en seis puntos.
En aquel baremo alto de rechazo -73%- se agrupan los encuestados cuyo nivel de educación es medio y alto y los menores de 24 años (79%), frente a los mayores de 45 y 65 años (21% y 18%, respectivamente). Sobre ésta y otras de las preguntas formuladas en este sondeo, Rama la atención el elevado porcentaje de encuestados votantes potenciales del partido de Adolfo Suárez (CDS, Centro Democrático y Social) que no se manifiestan en ningún sentido. Esta expresión conduce a situar a este colectivo, cada vez más numeroso, entre los grupos no definidos ideológicamente, con votantes situados a la sombra de un líder con carisma.
En vísperas de la visita a España del presidente Reagan, el ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, y el propio presidente, Felipe González, han declarado el propósito del Gobierno de negociar la reducción de los efectivos militares estadounidenses en territorio español. Estas manifestaciones se han producido poco después de realizar el presente sondeo. Pese a ellas, y a la respuesta de portavoces norteamericanos en el sentido de que esa no sena cuestión a negociar durante la estancia de Reagan en España, la opinión pública española mantiene una postura inmutable al respecto. Si en noviembre de 1982 (sondeo EL PAIS/Sofemasa) el 65% de los españoles se mostraba contrario a la permanencia de bases norteamericanas en España, hoy esa opinión se ve incrementada en un punto.
Curiosamente, quienes han engrosado las filas de esta oposición son los votantes de Coalición Popular, que han pasado del 44% (en 1983) al 58%. En dirección opuesta se conducen los votantes comunistas (de un 82%, sólo se opone ahora un 63%) y los nacionalistas de CiU, que pasan del 68%. al 60%.
Los jóvenes varones son quienes más comparten este criterio -frente a los adultos mayores de 65 años, que son los que menos opinan, en un porcentaje del 29%- y al mismo tiempo, los que están más en desacuerdo -18%- con que la presencia norteamericana en España se reduzca.
Esta contradicción aparente se deriva de que es el colectivo que se pronuncia con más decisión en ambos sentidos, es decir, opina. Lo contrario que sucede con las mujeres -25%-, los adultos mayores de 65 años -29%- y, curiosamente, quienes poseen un nivel superior de educación -20% -, que no saben o no contestan ante la pregunta de si Estados Unidos debería reducir sus efectivos militares en territorio español.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 1985