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Queda en libertad provisional Adela Jarauta, procesada en el sumario de la colza

Adela Jarauta Martínez, procesada en el sumario del síndrome tóxico, quedó en libertad provisional un día después de su ingreso en prisión (el 21 de mayo de este año), tras depositar el millón de pesetas de fianza exigido por el juez. Adela Jarauta, que había sido procesada como autora de un delito contra la salud pública a finales de julio de 1983, y declarada en paradero desconocido en septiembre de ese mismo año, se presentó en el juzgado el pasado día 21, y el juez, tras tomarle declaración, ordenó su ingreso en prisión.

Al presentarse en el juzgado la propietaria de Producción y Consumo, SA, sólo quedan en rebeldía cuatro de los 41 procesados en el sumario de la colza: Andrés Eloy Muro Benayas, Francisco Tárrega Rives, Ignacio Baixeras Obrador y Alfonso Molina García.Adela Jarauta fue procesada, junto a Luis Beamonte, Juan Santa Cana y Víctor García García, como autora de un presunto delito contra la salud pública por su participación en la comercialización de aceites con colorante tóxico cuatro-azoamino-benzeno, caracterizado por su potencial cancerígeno.

En el auto de procesamiento el juez decretó el ingreso en prisión incondicional de Adela Jarauta. Además, requirió una fianza de 15 millones de pesetas para asegurar la responsabilidad civil que pudiera declararse.

Adela Jarauta, según el auto dictado por el juez, era accionista mayoritaria y gerente de Producción y Consumo, SA, sociedad que se dedicaba a la comercialización de aceites refinados de oliva, girasol y semillas, que envasaba y etiquetaba bajo las marcas Eureka y Pochi para el de oliva, y Prosol para el de girasol.

El aceite se distribuía en las provincias de La Rioja, Navarra, Soria y Zaragoza, así como en Bilbao y en algunas localidades de de Santander y Álava.

Jarauta, al igual que Beamonte, previamente a la operación de envasado de los aceites, coloreaban los mismos con los productos amarillo crema a la grasa y verde a la grasa, que eran suministrados por la firma comercial Viuda de Juan Santa Cana, propiedad de Juan Santa Cana. Éste, sabiendo que aquellos industriales se dedicaban al envasado de aceites comestibles, no tuvo inconveniente en venderles los mencionados colorantes, de exclusiva aplicación industrial.

El sumario instruido por el denominado síndrome tóxico supera los 150.000 folios, agrupados en 129 tomos y 36 piezas separadas. Es el primero en ser informatizado en la historia de la justicia española y el más extenso de cuantos procesos se han instruido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de mayo de 1985