Los asalariados de las autonomías aumentaron durante el año pasado en 45.700 personas, y los de ayuntamientos y diputaciones, en otras 28.800, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Frente a estos incrementos, superiores en el primer caso al 16% y en el segundo al 10%, el personal a cargo de todas las administraciones públicas se elevó un 6%, hasta una media anual de 1.896.300 trabajadores. La Administración central se engrosó con 15.000 personas, mientras que las plantillas de las empresas e instituciones financieras públicas se redujeron en 3.000.
Por primera vez, el INE ha revelado sus estimaciones de la evolución de los asalariados en cada parte del sector público, ninguna de las cuales ha publicado sus plantillas. El INE confirma que la encuesta sobre la población activa (EPA), realizada cada trimestre entre 60.000 familias, contempla desde hace dos años y medio estimaciones sobre la ocupación en cada una de las administraciones públicas: Administración central, Seguridad Social, comunidades autónomas, Administración local, empresas e instituciones públicas y "otros asalariados", apartado compuesto por algún organismo de difícil adscripción".Pero la citada dirección general del Ministerio de Economía advierte que todavía la información disponible "tiene un carácter meramente experimental y será válida tan sólo a título indicativo". Del informe del INE, resumido en el cuadro adjunto, se desprende que los asalariados de todo el sector público crecieron durante 1986 -cuando ya había terminado el proceso de transferencias autonómicas- en una media de 107.700 personas. Esta cifra, similar a la deducida de los datos publicados- oficialmente sobre el último trimestre de1986 y de las mismas fechas de 1985, ha sido concecuencia de un perfil muy diverso, según los términos que se utilicen para comparar los datos.
Compradores
Si se confronta cada trimestre con el precedente, el empleo total sólo creció en la mitad central del año 1986 y disminuyó en el primero y en el cuarto trimestres. La observación puede servir para cada una de las empresas públicas, salvo para las empresas donde aumentó en el primer trimestre y luego no dejó de bajar.
Si se contrasta cada trimestre con las mismas fechas del año anterior, los dos últimos años dibujan una clara tendencia: creciente aumento del empleo total a lo largo de 1985 e interrupción de este movimiento a partir del segundo trimestre de 1986, a partir del cual se desacelera.
Según esta última técnica -la preferida por los analistas de la coyuntura-, el aumento del empleo público en 1986 ha sido un 60% mayor que en 1985, cuando creció en 67.700 personas. Mientras la ocupación total creció un 6% de media anual, en la Administración central aumentó un 2,6% y en la Seguridad Social casi un 12%. Una tasa algo mayor se registró en las administraciones periféricas, pues las comunidades autónomas engrosaron su personal en un 16,2%, y las corporaciones locales -desde 1985 con menores plantillas -que las autonomías-, en otro 10,4%. Por,el contrario, las empresas públicas redujeron su personal en un 3%, con un perfil temporal hacia abajo en el que coinciden las dos técnicas utilizadas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de mayo de 1987