Unos 500 trabajadores eventuales, que en situaciones de normalidad hubieran renovado su contrato con Iberia, han visto suspendida su relación laboral con la compañía, según confirmaron ayer fuentes de la propia empresa.Las citadas fuentes achacan esta medida a la huelga de celo, trabajo a reglamento o -como los sindicatos prefieren decir- el trabajo a calidad que el personal está llevando a cabo desde hace 10 días. Mientras tanto, los retrasos y las cancelaciones de vuelos se han venido repitiendo a lo largo de los últimos días. Ayer mismo fueron cancelados 17 vuelos.
Otros servicios sufrieron serios retrasos. No obstante, durante el fin de semana, los vuelos se mantuvieron en unos índices de puntualidad aceptables. Los efectos de la huelga de celo se hicieron notar, sobre todo, en la terminal de carga, donde se acumularon mercancías que sufren ya serios retrasos en su salida o reparto.
Los sindicatos de Iberia solicitaron ayer una reunión con representantes de la compañía para plantear una nueva oferta salarial. La oferta fue rechazada por la compañía, que argumentó que se trataba de la misma que los sindicatos ya habían planteado con anterioridad. La nueva propuesta se basa en un incremento sobre tablas del 6% más 400 millones de pesetas -un punto de la masa del personal de tierra-, a repartir entre la totalidad de la plantilla de forma inversamente proporcional a sus percepciones.
Los representantes de la empresa por su parte mantienen una oferta de un 5,5% de subida salarial más medio punto ligado a productividad y que no se consolidará sobre el salario.
Precisamente la dificultad de un acuerdo en Iberia está en la simplicidad de las negociaciones. En la compañía aérea -lo mismo ocurre en Aviaco-, las conversaciones se circunscriben exclusivamente al tema salarial. No hay contrapartidas que puedan servir de elemento negociador, como ocurre cuando se está negociando un convenio.
Situación conflictiva
La situación en la compañía aérea continúa conflictiva. Ayer, según fuentes de la empresa, tendrían que haber sido renovados cerca de 500 contratos eventuales. Sin embargo, la dirección decidió mantenerlos congelados en tanto no se clarificara qué está ocurriendo con la huelga de celo, que está provocando la suspensión de algunos servicios.
Las mismas fuentes afirmaron que, a medida que transcurra el tiempo y se vaya deteriorando la situación, Iberia seguirá anulando contratos eventuales. Los contratos del personal fijo-discontinuo no sufrirán ninguna de estas medidas, a pesar de que en un principio, por error, se les aplicó en algunas delegaciones la congelación de contratos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de mayo de 1987