El Juzgado de Instrucción número 26, que instruye las diligencias en relación con la muerte de María Gabarrón, decretó el ingresó en prisión del soldado Francisco Javier Suárez Martínez, según confirmó ayer un portavoz de la Dirección de Relaciones Informativas y Sociales del Ministerio del Ejército (DRISDE). Fuentes militares aseguraron también que el soldado tendrá que acabar el servicio militar cuando finalice todo el proceso.
Francisco Javier Suárez Martínez, de 20 años, se encuentra en la prisión militar de Alcalá de Henares desde el pasado jueves. Desde ese día, según fuentes del DRISDE, su servicio militar está interrumpido momentáneamente y el soldado se encuentra a disposición del juzgado. "Cuando finalice todo el proceso y cumpla la condena, si es que resulta condenado, el soldado tendrá que completar el tiempo que le quede para acabar la mili", aseguró la misma fuente.
"Lo que decida el juez"
El portavoz del DRISDE explicó también que el juzgado que instruye las diligencias "es el que marca los pasos a seguir en relación con este suceso. En ningún caso se ha pensado en la posibilidad de indemnizar a la familia de la víctima, pero si los tribunales deciden que se debe hacer, se hará. El ministerio no tomará, por su parte, ninguna iniciativa".
El juez tomará hoy declaración a los soldados y mandos que el pasado Jueves Santo se encontraban de guardia en el destacamento de Infantería de Marina situado en la calle de Arturo Soria. Las declaraciones de los militares ayudarán a confirmar o no la declaración del soldado que se ha confesado autor del disparo y que declaró que se encontraba en una de las garitas de vigilancia.
De acuerdo con el testimonio de algunos compañeros del detenido, el disparo se realizó cuando el soldado estaba de descanso de guardia. Uno de los testigos del suceso aseguró que vio un resplandor en la zona próxima a otra de las garitas de vigilancia, situada delante de la casa del coronel.
El gabinete de balística de la policía, que analizó el proyectil del calibre 7,6 encontrado a 150 metros del lugar donde cayó la víctima, ha determinado que la bala fue disparada por el Cetme del soldado.
Por otra parte, un portavoz policial explicó que los funcionarios que acudieron en la madrugada del 17 de abril al cuartel de Infantería de Marina para realizar las primeras pruebas hicieron todo lo que ordenó el magistrado que lleva el caso. Horas después de efectuarse el disparo, y una vez que se había producido el levantamiento del cadáver, se inició la investigación y se realizaron las primeras pruebas. La policía, por un problema de jurisdición, no puede entrar en las dependencias militares.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de mayo de 1987