el espontáneo que el domingo se lanzó al campo del Santiago Bernabéu para abrazar al futbolista Michel del Real Madrid, alegó serias y profundas razones para justificar su reacción, que no le ha hecho ninguna gracia al presidente de la entidad, Ramón Mendoza, muy preocupado últimamente por la imagen de cafres que está dando un sector del público. "Es que yo tengo el honor de trabajar en la fábrica Standard con un tío de Michel, y por eso", dijo el forofo en el programa de José María García del domingo por la noche. Gibello, que se declaró incondicional de Juanito y saltó al césped con una camiseta con el siete a la espalda -el número tradicional del jugador-, argumentó también que había dado su palabra de saltar la valla si se marcaba el tercer gol, y, en consecuencia, "tuve que hacerlo, porque di mi palabra, y no me iba a desmentir de ella".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de mayo de 1987