El pequeño submarino francés Nautilus realizó el miércoles pasado el último de sus 32 viajes al fondo del océano en busca de reliquias del transatlántico Titanic, hundido en su viaje inaugural hace 75 años. La exploración de seis semanas, la primera desde el hundimiento que costó la vida a los más de 1.500 pasajeros, permitió recuperar unos 500 objetos, hacer más de 10.000 fotos y filmar 400 horas de película, dijo Daniel Puget, portavoz de los organizadores.Entre los objetos recuperados, que serán expuestos en una muestra itinerante internacional, se encuentran una caja de cuero llena de notas bancarias, monedas de oro, joyas y hasta botellas de vino. "Para nosotros, la expedición ha sido un completo éxito, que superó incluso nuestras mejores expectativas", dijo Puget, cuya organización, Taurus International, gastó sobre cinco millones de dólares (600 millones de pesetas) en la aventura.
Gran parte de las imágenes fueron obtenidas mediante un submarino robot manejado por control remoto que permaneció los últimos dos meses navegando por el interior de los herrumbrosos restos del transatlántico de lujo. Los objetos serán mostrados por primera vez al mundo a finales de este mes en un programa de televisión vía satélite.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de septiembre de 1987