Un vuelo comercial rutinario entre Hilo y Honolulú, en Hawai, terminó ayer con 59 de los 93 ocupantes heridos, y uno de ellos, la azafata Clarabelle Lansing, desaparecido. En pleno vuelo, y por una causa aún no determinada por las autoridades, se desprendió una sección completa del techo del avión, un Boeing 737 de la compañía Aloha. "Clarabelle iba caminando por el pasillo de la primera clase cuando ocurrió; no supe cómo, pero desapareció", dijo un testigo. Tras el incidente, el piloto consiguió aterrizar en la isla de Maui (foto superior), donde los heridos fueron trasladados al hospital (foto inferior).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de abril de 1988