Un juzgado de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona) ha abierto una investigación sobre el policía Maximiliano Rescalvo de Castro, por estimar que el agente puede ser responsable de un supuesto delito de falsa denuncia. El agente denunció al joven Valeriano Pizarro -con el que tenía pendiente la resolución de un juicio de faltas- por un delito de tráfico de drogas consistente en la tenencia de 14,30 gramos de hachís.
Sin embargo, el Juzgado de Instrucción número 1 de Santa Coloma de Gramenet absolvió al joven de la acusación, considerando que la droga fue aportada por el policía Rescalvo como "falsa prueba".
El 7 de octubre de 1986, Valeriano Pizarro fue detenido por el agente Rescalvo en el bar Celler, situado en la plaza de la Villa, de Santa Coloma, después de que el joven mantuviera una discusión con el dueño del local. Una patrulla de la policía acudió al bar, cacheó al detenido y lo condujo a la comisaría de Santa Coloma. En este registro, los agentes no encontraron droga.
El agente Rescalvo acudió a la comisaría una hora después de la detención, formuló la denuncia y aportó los 14,30 gramos de hachís, supuestamente intervenidos al detenido.
El juez Javier Murgoitio llegó a la conclusión de que el joven no portaba la droga y consideró que existían "gravísimas contradicciones" en las dos versiones sobre los hechos del agente Rescalvo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de abril de 1988