El ritmo de la sangreCante: Vicente Soto. Guitarras: Enrique de Melchor, Moraíto Chico, José Soto. Percusión: Antonio Carmona. Bajo eléctrico: Marcelo Fuentes. Madrid. Sala Algas de Cádiz, 5 de junio.
Vicente Soto, el hijo de Sordera, presentó en un recital de madrugada su nuevo disco, El ritmo de la sangre. Un título, como el anterior de su discografía, que comprende las frecuentes referencias a su tradición cantaora, a su casta profundamente enraizada en el flamenco de Jerez.
Vicente es seguramente el cantaor que más graba actualmente. Tres discos en tres años y medio, en el panorama del flamenco de hoy, es algo insólito. Ello demuestra que realmente se le acepta con interés fuera de lo común. Está justificado, porque Vicente viene demostrando constantemente superación y perfeccionamiento.
Lo demostró también en este atípico recital de madrugada, en el que comenzó cantando por tonás de manera impresionante. Después, unas soleares formidables, quizá lo mejor de cuanto hizo. A partir de ahí, como demandaban las circunstancias, aligeró con fandangos, tangos, bulerías y tanguillos. Y al final llamó a gente de su familia y otros artistas flamencos que se hallaban en la sala -Faico, Sebas el Pelao, Manuel el Flecha, Pantoja- y pusieron la guinda con una marchosa fiesta.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 1988