Los ex altos cargos de la Administración no podrán desarrollar en los dos años posteriores a su cese aquellas actividades particulares que estén relacionadas con el puesto que desempeñaron, según acordará la comisión parlamentaria de incompatibilidades y tráfico de influencias. Esta limitación afectará solamente a los altos funcionarios de la Administración y no a los parlamentarios, toda vez que, al haberse ocupado de múltiples y variados temas, ex diputados y ex senadores se encontrarían entonces inhabilitados para cualquier trabajo.Las fuentes consultadas explicaron que, por ejemplo, un abogado que se reincorpore a su profesión no podrá llevar durante ese bienio asuntos de los que pueda tener una información privilegiada por estar relacionados con la tarea que desarrolló en el despacho oficial como alto cargo de la Administración.
Los miembros de la comisión, con la excepción de AP, plasmarán estos criterios en una proposición de ley que quedará ultimada esta semana.
Los trabajos de la comisión serán terminados a mediados de mes, y tras ello quedará disuelta, ya que, según la versión oficial, ha cumplido su objetivo, que era mejorar el régimen de incompatibilidades y diseñar una ley tendente a evitar el tráfico de influencias.
La documentación presentada por AP no reunía estos requisitos, según opinión mayoritaria de la comisión. Este consenso llevó al Grupo Popular a retirarse. Página 17
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 1988