El grupo de los siete países más industrializados, cuyos presidentes de Estado o de Gobierno se reunirán en Toronto el próximo día 19, tiene previsto mantener el grado necesario de coordinación de sus políticas económicas y monetarias para evitar la repetición de un crash bursátil como el del pasado mes de octubre.Asimismo, en el borrador de su declaración final califican de "buena" la situación económica actual, aunque con síntomas de fragilidad en algunos mercados. En esta declaración se afirma también que la inflación está bajo control, aunque existen riesgos de tensiones inflacionistas en algunos países, y se admite que la tasa de desempleo es todavía alta en Europa.
El documento ha sido elaborado por expertos de los ministerios de Finanzas o Economía del grupo de los siete, y como es habitual en este tipo de declaraciones, su filosofía es marcadamente optimista y autocomplaciente, muy en la línea de los dos comunicados producidos tras la última reunión del grupo, celebrada en Washington el pasado mes de abril. Página 67
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 1988