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COMUNICACIÓN

El Gobierno italiano aprueba un proyecto de ley restrictivo de televisión privada

El Consejo de Ministros ha aprobado un proyecto de ley sobre la televisión privada en este país que ahora deberá ser discutido por ambas cámaras del Parlamento. Ha sido elaborado durante más de un año por el ministro de Correos y Telecomunicaciones, el republicano Oscar Mammi. El punto más discutido, y sobre el que no dejará de haber polémica dura, es el de la llamada opción cero, es decir, la prohibición de poseer un canal privado de televisión a quien tiene ya un diario nacional.

La llamada opción cero es uno de los puntos sobre los que el mismo Consejo de Ministros ha anticipado ya que si el Parlamento llegara a un acuerdo podrá ser modificado, puesto que, ha afirmado el vicepresidente del Ejecutivo, el socialista Gianni de Michelis, "no se trata de un mandamiento de la tabla de la ley".Los primeros que han protestado ya contra la opción cero han sido los comunistas, que consideran dicha decisión antipluralista e incluso anticonstitucional.

Se sabe que dicha opción cero está redactada con vistas a cerrar las puertas de la televisión al poderoso grupo editorial Rizzoli-Fiat, que debería, para disponer de un canal de televisión, renunciar a diarios como Il Corriere della Sera y La Stampa, dos de las publicaciones más importantes de este país. Pero el problema acabará resolviéndose, porque en realidad penaliza también a Silvio Berlusconi, favorito del Gobierno, que debería también abandonar su periódico Il Giornale de Milán, dirigido por el conocido periodista Indro Montanelli.

El proyecto de ley prevé, entre otras cosas, que se conceda la transmisión en directo sólo a quien posea más de una red a escala nacional, pero con la obligación de emitir cada día diarios informativos. Por lo que se refiere a las televisiones locales, podrán emitir en directo sólo ocho horas a la semana.

Producción propia

Uno de los pesos económicos más fuertes para quien desee tener una televisión es que el 30% de los programas deberá ser producido en Italia o en Europa, y al cabo de tres años dicha cuota subirá al 60%.Un mismo privado podrá tener sólo tres canales del mismo tipo: nacional, regional o local. Al mismo tiempo, la propiedad de canales nacionales no deberá tener en manos de un mismo propietario más del 25% de las frecuencias disponibles. Y la distribución de dichas frecuencias será otro de los temas polémicos.

Por lo pronto, no estarán disponibles para emitir en directo y a escala nacional antes de un año después de la aprobación de la nueva ley que ahora discutirá el Parlamento. Sólo entonces, y cuando el Gobierno haya establecido qué frecuencias conceder a la radio y a la televisión, podrán ser distribuidas entre la RAI-TV, el organismo público, y los grupos privados. Por lo pronto, el 50% de los ingresos de la publicidad y del actual canon televisivo, que hoy es en la práctica voluntario y que en adelante va a ser un impuesto obligatorio de 10.000 pesetas por propietario, no importa si en blanco y negro o color y si se poseen uno o varios televisores, irá a la RAI.

El nuevo proyecto de ley regulará también la cantidad de publicidad que podrá ser emitida en televisión: el 12% en las horas de mayor escucha en la RAI y el 18% en las privadas nacionales. En los otros horarios, el 4% semanal para la RAI y el 16% para las privadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 1988