de intensidad 4,2 en la escala de Richter, fue percibido en diversos puntos de Cataluña y el noreste peninsular a las 20.30 de ayer. El movimiento tuvo su epicentro en territorio francés y a unos 40 kilómetros de la zona central de los Pirineos españoles. El seísmo no causó daños.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de enero de 1989