-no la variedad cafeinada- incrementa los niveles de colesterol en las personas, según han descubierto investigadores del Centro para la Investigación y Prevención de Enfermedades de Stanford mediante un estudio realizado a 180 varones de edad media. El estudio demuestra que quienes beben café descafeinado alcanzan altos niveles del colesterol llamado malo por su baja densidad en lipoproteínas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de noviembre de 1989