Película discreta, pero bien resuelta por la mano diestra de Delmer Daves, que no luce, lógicamente, lo que luce en sus westerns. Factor muy importante para la buena digestión del filme es, la presencia de los fordianos Henry Fonda, Maureen O'Hara y Donald Crips.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de enero de 1990