checoslovacos, cameruneses y colombianos han podido permanecer durarte unas horas con sus esposas como premio por la clasificación para los octavos de final. El viaje más largo lo han realizado las mujeres de los jugadores colombianos, invitadas por su Gobierno. Pero el seleccionador, Maturana, ha advertido que no permitirá a los jugadores más que una breve visita de sus esposas para no alterar el nivel de concentración.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de junio de 1990