El escritor Salman Rushdie ha acusado al Foreign Office de haberle presionado para pedir la suspensión de una manifestación en su favor para recordar los mil días de su condena a muerte por un tribunal islámico por la publicación de su libro Versos satánicos.
Desde el lugar secreto en el que se encuentra escondido bajo protección policial, Rushdie señala, en un comunicado hecho público ayer, que la suspensión solicitada por él es el resultado directo de una advertencia del ministerio de Asuntos Exteriores británico en el sentido de que dicha protesta podría retrasar la liberación del rehén británico Terry Walte.
Rushdie ve mala fe en asociar ambas cosas y en haber filtrado esta opinión a la prensa.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de noviembre de 1991