El PNV considera necesario reorientar el Pacto de Ajuria Enea hacia posiciones más activas y flexibles en el convencimiento de que el acuerdo para la pacificación de Euskadi, cuyo balance se considera altamente positivo, debe iniciar ahora una nueva etapa dirigida expresamente a incorporar a Herri Batasuna al terreno democrático, en lugar de pretender el aislamiento político de ese partido.
La convocatoria de una nueva reunión de la mesa de Ajuria Enea, a celebrar el 21 o 28 de este mismo mes, se produce en un ambiente de crisis, tras la ruptura del consenso provocada por la negociación entre el PNV y HB sobre la autovía del Leizarán y con el precedente inmediato de una confusa polémica suscitada a raiz de la propuesta de Eusko Alkartasuna de sustituir el pacto por una mesa por la paz que incluya a Herri Batasuna.El portavoz del PNV, Joseba Egibar, juzga conveniente difuminar, en las actuales circunstancias, la raya de separación que el pacto estableció entre demócratas y violentos.
ETA, por su parte, reconoce el desgaste electoral que el pacto de Ajuria Enea ha supuesto para HB, en un escrito interno fechado el 29 de junio último y dado a conocer ayer por el Diario Vasco de San Sebastián.
[El delegado del Gobierno en el País Vasco, José Antonio Aguiriano dijo ayer en San Sebastián que "si hubo, ha habido o hubiera negociación con ETA, sería para terminar con la violencia. Aguiriano, informa la agencia Efe, agregó que no le consta "si esos contactos han tenido lugar"].
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de noviembre de 1991