El anuncio de la subida en un 6% de las tarifas de los servicios de asistencia a domicilio ha sido la única noticia que han recibido del Ayuntamiento algunos de los ancianos desde el comienzo de la huelga de los cuidadores, el pasado día 15 de octubre.
La carta enviada la semana pasada por el concejal del distrito de Arganzuela, Clemente Torres, a los usuarios del servicio de asistencia a domicilio no ha podido ser más oportuna: la mayor parte de los ancianos (que son en total 5.000) lleva sin ayuda desde el pasado 15 de octubre.
El incremento del coste del servicio, calculado cada año en relación al índice de precios al consumo (IPC), ha entrado en vigor el 1 de octubre.
El Ayuntamiento paga a las seis empresas que tienen la concesión del servicio 1.330 pesetas por hora en día laborable y 1.995 pesetas por hora en día festivo. Los ancianos aportan entre el 5% y el 70% del coste de la hora, en función de sus ingresos. Según el Ayuntamiento, la aportación global supone un 7% del coste del servicio.
Las trabajadoras en huelga han dejado de percibir su salario, del mismo modo que el Ayuntamiento no abonará a las empresas las horas no cubiertas. "El coste de esta huelga supone a las empresas entre las 400.000 y el millón de pesetas diarias", afirma Fernando García, directivo de Apai. A los ancianos, afirma, tampoco se les cobrará, ya que "pagan su porcentaje sobre las horas de servicio".
Empresas y sindicatos han destacado el bloqueo de la negociación. Varias trabajadoras se manifestaron ayer ante el Área de Servicios Sociales contra "la inhibición del Ayuntamiento".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de noviembre de 1991