Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
El caso de las cesiones de crédito

Los contribuyentes podrán regularizar con recargo

El juez de delitos monetarios, Miguel Moreiras, anuló ayer la fianza de 8.000 millones que él mismo impuso al Banco Santander hace tres semanas por presuntas responsabilidades fiscales en las operaciones de cesiones de créditos. El auto, que fue recibido con satisfacción por el banco y por sus abogados, cifra en 47.964 las operaciones efectuadas por un volumen de 438.459 millones. Destaca además que se cambiaron los nombres de más de 9.000 personas y afirma que los directivos del banco se organizaron para no dar datos de sus clientes a Hacienda. Moreiras se declara competente para investigar el caso, dada su grave trascendencia para la economía nacional y la "competencia desleal".

La cuenta atrás del instrumento financiero que ha sustituido a las famosas primas únicas ha comenzado. Moreiras ha trasladado a Hacienda la responsabilidad de investigar a todos y cada uno de los suscriptores que utilizaron un nombre falso o una persona interpuesta con el mandato de clasificarlos en dos listas: los que defraudaron más de cinco millones de pesetas y, por tanto, cometieron delito, y los que defraudaron menos y quedan en simple trámite administrativo.Para ello, Hacienda deberá citar en los próximos meses a todos los suscriptores. Todos ellos, hasta el día antes de recibir en mano esa citación, podrán regularizar su situación. ¿Cómo hacerlo? Pagando la deuda y el 50% de recargo pero sin intereses de demora ni sanción.

Este trámite no es nuevo para muchos suscriptores de cesiones de crédito de otros bancos o, incluso, del Santander. Hasta la fecha, Hacienda ha investigado a los múltiples contribuyentes que invirtieron en este producto a través de su banco entre 1988 y 1989, es decir, tras la desaparición de las primas únicas.

El problema con estas 9.100 operaciones es que el Santander no facilitó el trabajo de la inspección y que además Hacienda no podía conocer a los titulares, por utilizar nombre falso. Con las restantes, incluso las del Santander, sin esta ocultación -que suponen una inversión de unos 430.000 millones- la Inspección de Hacienda ya ha empezado a actuar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de enero de 1993