Parece ser que, por fin, una parte del país se está decidiendo a realizar su sueño edípico con el padre de turno, y dar unas largas vacaciones al PSOE (¡un descanso para todos!).Pero esto no supone que sin más nos vayamos a ir a la cama con el PP. Máxime si eso resulta tan aburrido como se desprende de la puritana actitud del diputado popular Camacho, que no sabe aconsejar contra el sida más que la abstinencia sexual o el casorio.
¡Dios nos preserve de esos enemigos, a estas alturas, del preservativo! ¿Cuándo tendremos en España una derecha moderna, liberal, laica, que no sea en estos campos un mero apéndice de extremismos conventuales, extraños a los que piensan y hacen la inmensa mayoría de los mismos católicos?.-
Que Felipe González
ha perdido hace años la sintonía con el pueblo español no es ya noticia para nadie, excepto tal vez para él mismo, como nos dijo hace unos días; que su práctica política resulta cada día más ininteligible para sus propios votantes lo demuestra cada sondeoPasa a la página siguiente
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de enero de 1993