Al final he caído en la cuenta. Entre los gastos programados, ofertados, por el PP y sus perspectivas de ingresos del Estado, después de hechas las rebajas ofrecidas, me faltaban entre tres y cuatro billones de pesetas/ año, lo que no es moco de pavo... Me ha costado algo, pero al final ha entendido su guiño: ¡Esta cantidad la aportarán, voluntariamente, de su bolsillo los militantes y dirigentes de tan prometedor partido! Será, sin duda, una derrama histórica en España.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de abril de 1993