La fugaz aventura de la renta variable a principios de la semana tras el descenso de los tipos de interés en Francia ha tenido una duración muy corta, a tenor del comportamiento del mercado en la sesión de ayer. El recorte de tipos de turno, esta vez en Dinamarca, no tuvo mayores efectos, aunque los analistas más atentos se mostraron en general bastante optimistas. Las opiniones encuestadas en medios de las sociedades de bolsa coincidieron en que es inevitable la suavización de tipos en España y que, en consecuencia, la inversión en acciones se verá franqueada en los próximos meses. Las cotizaciones se irán hacia arriba, pero esta vez en forma de marea lenta y suavemente ascendente, "siguiendo la tendencia a la mejora de los tipos, pero siempre descontando la lentificación del despegue económico que sucede a toda recesión", coincidieron diversos operadores.La sesión de ayer -en Barcelona subieron sólo 42 títulos- fue de compás de espera a pesar del optimismo en cuanto al futuro inmediato. La resistencia de los cambios durante la jornada expresaba además cierto clima de incertidumbre ante las anunciadas sanciones comerciales norteamericanas a la CE por los desacuerdos en el seno del GATT.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de abril de 1993