Me duele no encontrar, cada vez que busco en el dial de Madrid, el nombre de la emisora en la que, cada lunes y de forma altruista, presto mi voz. Ya sé que somos pobres, poco profesionales; que algunos comentan que incluso somos casi ¡legales, masones, sospechosos, clandestinos y excéntricos; pero me gustaría que nos oyesen, libremente, cuatro o cinco madrileños más cada día.Bastaría, como gesto de buena voluntad o donativo especial que por estas fechas se suelen dar, que anotaseis el nombre de la emisora Radio Las Águilas y su dial, 106.3 FM, en El País Madrid. Sería un buen regalo de Reyes para un grupo de animosos locutores que día a día buscamos una llamada del oyente, para confirmar que alguien en ese momento nos está oyendo.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de diciembre de 1993