Entre copa y acto oficial con alcalde, nada mejor que un chupito en una taberna de la calle de Jesús, en el Madrid más castizo. Usualmente, los plantígrados no toman cañas ni fuman, pero el de la fotografía es bastante urbano, por lo que se quita la cabeza de encima y departe con el tabernero echando humo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de diciembre de 1993